XXXIII Fiesta Artesana

1 de Mayo 2007

“ENTREGA DEL TROFEO ARTESANO 2006” DURANTE LA XXIII FIESTA ARTESANA 2007” .

EN EL MUSEO DE LA HUERTA, DE ALCANTARILLA

El pasado día 1 de mayo, el Gremio Regional de Artesanías Varias, programo una serie de actos con el fin de festejar el día de su patrón, San José Artesano, en su XXIII Fiesta Artesana, que dio comienzo a las 11 horas en el Museo Etnológico de la Huerta de Murcia, en Alcantarilla, donde los socios de este colectivo acudieron para girar una visita guiada con su director Ángel Riquelme a este Museo explicando sala por sala todo el contenido en este. Como recuero de nuestro paso por este Museo, la artesana Nieves Martínez Nicolás hizo la entrega en nombre del Gremio para que permanezca en el Museo de la Huerta de un original nacimiento de 21 centímetros realizado en barro estilo huertano, grupo de belén que los personajes centrales lucieren las típicas vestimentas huertanas, este conjunto de belén son piezas únicas para este evento, ya que se ha realizado sin molde, también el alfarero Juan Romera de Aledo entregó una pieza de cerámica decorada con este mismo fin, estos obsequios artesanos con destino a la incrementar la colección del Museo Etnológico del Museo de la Huerta, fueron recogidos por el Alcalde de Alcantarilla Lázaro Mellado y serán expuestos dentro de las instalaciones de este Museo

A las 12 del mediodía el director del Museo Ángel Luis Riquelme, hizo la presentación de los que componían la mesa presidencial, dando paso en primer lugar a Ana María Almagro, representando al Gremio para hacer la semblanza de la entidad premiada y a continuación intervino el Maestro mayor del Gremio José María Gómez Toro para agradecer a todas las personas que de alguna forma directa e indirectamente había ayudado a que esta institución huertana se alzase este año 2006 con el trofeo a la Artesanía, saliendo a continuación el pregonero a la “Artesanía 2007” , el alcalde de Alcantarilla Lázaro, finalizando este bello pregón que tuvo mucho que ver con el Museo y el agua el maestro mayor le impuso la insignia del Gremio, a la vez que se le hizo la entrega del trofeo “Artesano del año 2006” que consistía en un bello San José llevado en una de sus manos la imagen de la Virgen de la Salud, patrona de Alcantarilla, pieza esta realizada en terracota en exclusiva para esta ocasión por el escultor cartagenero Juan José Quirós Illán.

 

Ya Una vez terminado el pregón, todos los invitados se trasladaron al Restaurante “El Peretón”, de Sangonera la Verde, con el fin de desarrollar en este local la segunda parte de los actos programados para la XXIII Fiesta Artesana , durante el transcurso del almuerzo de hermandad se le hizo entrega al alcalde de varios obsequios y el pintor y panochista Joaquín Vicente, realizo un recital en nuestra lengua vernácula, uno de los poemas recitados era hecho exclusivo para el alcalde de Alcantarilla Lázaro Mellado, el cual enmarcado ya se le entregó a Lázaro Mellado como obsequio y recuerdo de nuestro paso por es la Villa de Alcantarilla.

La fiesta terminó con la entrega de los carnet a los nuevos socios, la entrega de obsequios y demás galardones, entrega de ramos de flores a las diferentes concejalas del ayuntamiento de Alcantarilla y el reparto de la revista de la XXIII Fiesta Artesana.

 

 

DIA DEL ARTESANO-MUSEO DE LA HUERTA-ALCANTARILLA

Ana Mª Almagro

¡Buenos días!

Ilustrísimo señor alcalde, miembros de la Corporación municipal, señor Director del Museo Etnológico de la Huerta, Presidente de la Asociación “Amigos del Museo”, otras autoridades presentes, Maestro Mayor del Gremio Regional de Artesanías Varias, señoras y señores, compañeras y compañeros del Gremio.

De nuevo nos reunimos para celebrar la festividad de nuestro Patrón San José Artesano, el motor, la noria que impulsa día a día, año tras año nuestro trabajo.

Hoy nos encontramos en un bello e incomparable lugar, el Museo Etnológico de la Huerta, un espacio cargado de historia y sentimientos, de sudor, de agua y sed, al que el Gremio Regional de Artesanías Varias ha querido homenajear como Artesano del Año.

Recapitulando en el tiempo, muchos son los recuerdos que podemos encontrar en este recinto, tal vez la añoranza de una huerta lozana y espléndida, hoy lejana, sea la que, sin acaso pretenderlo, nos invada a todos con más intensidad. Este Museo Etnológico está repleto de vivencias, de sueños y cantares, pero principalmente, representa el lugar de paso obligado para todo murciano amante de sus tradiciones, sus costumbres, de su historia.

Su nacimiento tuvo lugar el 25 de abril de 19 67, por lo que hace unos días, se han cumplido cuarenta años de tan feliz acontecimiento, inaugurándose al año siguiente -concretamente el 11 de marzo de 19 68- por el entonces Ministro de Educación y Ciencia Manuel Lora Tamayo, siendo declarado el 18 de Junio de 1982 , Monumento Histórico Artístico Nacional.

En él se encuentran las señas de identidad de nuestra huerta, donde su noria, como principal baluarte, sigue siendo un canto de agradecimiento a los pobladores que nos precedieron; a la cultura musulmana que supo, mediante una sabia red de acequias, llevar el agua a todos los rincones de la huerta murciana, valiéndose también de acueductos y ruedas de madera que por aquél entonces constituían con su estampa, una de las imágenes más representativas de Murcia. Actualmente, por desgracia, gran parte de ellas han desaparecido, de ahí, que más que nunca, la labor de este Museo sea cada día más meritoria y necesaria.

Al hablar del Museo de la Huerta es irremediable pensar en verdes con toda su amplia gama de tonalidades, verdes con aromas de limón recién cortado; en dorados de naranjas; en blancos impolutos de azahar a punto de parir, mientras se pasean por nuestra retina los azules aviolatados del cielo murciano protegiendo siempre como un manto, la bella huerta.

Y pensando en colores y aromas huertanos, permítanme una licencia: me vienen a la mente mis años de infancia, cuando pasaba largas temporadas en casa de mis tíos en la vecina localidad de Javalí Nuevo; miércoles tras miércoles, me desplazaba de la mano mi tía hasta el mercado de San Francisco, aquí en Alcantarilla, donde se levanta el convento que da nombre al citado mercado desde hace unos trescientos años, cuando en 1704, los frailes que lo habitaban, comenzaron la primea recova y que también entonces, la realizaban los miércoles.

Pues bien, esos recuerdos de mi infancia están impregnados de bancales plantados de lechugas; de otros, adornados de naranjos y limoneros en flor o con frutos; en definitiva, una estampa huertana que quedó prendida en mí en esas caminatas a pie para sortear la distancia entre ambas localidades y que nunca he olvidado.

Este Museo es más que la oportunidad de ver cómo eran y cómo vivían nuestros antepasados en un tiempo en que la huerta era el alma de los murcianos, su despensa y hasta su vida. Como les decía, es más que un lugar donde se guardan objetos y enseres de antaño; es el lugar que alberga un legado que obligadamente debemos transmitir a nuestros hijos.

El Museo cuenta con una serie de salas interiores en las que podemos encontrar todo tipo de utensilios relacionados con la vida, costumbres, el trabajo y el descanso de los pobladores de la huerta: lebrillos, vidrio, arcas, cofres, telares, herramientas y aperos de labranza, carruajes, vivienda típica huertana y un largo etcétera. Tras el recorrido por todas y cada una de estas estancias, es fácil intuir la similitud entre los antiguos gremios artesanales y los actuales; una cosa es obvia y el paso del tiempo no la ha modificado. Antes como ahora, la principal herramienta de un artesano son sus manos. Manos que siguen trabajando y mimando el esparto, haciendo encajes, realizando los típicos y tradicionales bordados, trabajando la madera, cerámica, vidrio, alfarería. Otros oficios artesanos como el relativo a la seda, se han perdido con el paso del tiempo, aunque siempre es bueno recordar la importancia que la cría del gusano de seda tuvo en Murcia, llegando ésta a ser considerada ruta de la seda.

Por todo ello, el Museo de la Huerta y el Gremio de Artesanos caminan de la mano con un idéntico fin, como dos acequias que confluyen en un mismo lugar. Ambos continúan luchando por mantener vivas estas tradiciones y aspectos de la vieja cultura huertana. ¿Quién mejor que el Museo Etnológico de la Huerta para obtener el galardón de Artesano del Año? Por él pasan miles de personas mensualmente, personas que tras su visita, reconocen un pasado que fuera de su amparo, se ha visto peligrosamente mermado por la acción del hombre y del progreso.

También el Gremio se suma a esta loable empresa con sus exposiciones anuales, fruto del trabajo de artesanos comprometidos con esta misma tarea.

Detenerse ante el Monumento al Huertano es de obligado cumplimiento; una escultura tallada en piedra de dimensiones considerables que sobrecoge al visitante a la vez que refleja fielmente la imagen del huertano que ataviado con la típica vestimenta, hace sentir a quien lo contempla, la fuerza y el tesón de los hombres de la huerta.

Si continuamos la visita podemos ver en un lugar privilegiado la barraca, típica vivienda de la huerta murciana que se acompaña en el exterior de un horno moruno donde cocer el pan amasado a mano y un pozo que guarda el agua para las tareas domésticas. Así, en un reducido espacio repleto de enseres entrañables, transcurría la vida en familia de sus moradores, a veces al arrullo del agua en su recorrido por la cercana acequia o el brazal; a veces, al arrullo del agua al ser mecida y transportada por los cangilones de la noria.

El murciano siempre ha mirado al cielo. Unas veces esperando de él las aguas fecundas y otras, confiando sea benévolo y no arrase las tierras con ellas. Así en gran parte, ha transcurrido