CELEBRES ARTESANOS DE LA REGION DE MURCIA

Juan Lucas o el mueble tradicional murciano hecho en miniatura

El reino de Murcia, desde antaño ha podido presumir de excelentes artesanos de todos los oficios, no en vano hubo una época que a nuestra tierra se le conocía como la del “Ajuar de la novia”, título que se le atribuía por la gran gama de oficios que en ella se realizaban, ya que cualquier mujer casadera no tenía la necesidad de desplazarse a otras regiones para adquirir todo lo necesario para equipar su nuevo hogar. En el Reino de Murcia se encontraba de todo y muy bien trabajado.

Tenemos que admitir también, que a través del tiempo, se ha encontrado nuestra Comunidad con muchos altibajos en los diferentes oficios, pero gracias a la gran vocación, esfuerzo y empeño que nuestros artesanos han puesto a diario en sus respectivos oficios, han podido recuperar poco a poco sus señas de identidad, llegando hoy en día a ofrecer al público sus trabajos con gran calidad y buen acabado, recuperando con esto lo que hace años por culpa de los nuevos materiales, técnicas y adelantos se esta perdiendo.

 

MURCIA CRISOL DE CULTURAS

La Región de Murcia, situada en el Sureste de la Península Ibérica , abierta al Mediterráneo, a La Mancha, a las tierras de Levante y Andalucía, ha sido siempre en gran crisol fecundo, rico en contrastes y dualidades, al analizar su cultura popular se asemeja mucho a la andaluza, pero se percibe una gran influencia mediterránea, debido a la conquista de nuestro reino por Jaime I, de sus antiguos repobladores hemos podido adaptar lo que más no ha podido interesar, como por ejemplo, con el fin de aprovechar los escasos caudales hidráulicos, que siempre ha sido una contaste en esta región, nuestros antepasados tuvieron que idearse la forma de tener reservas de agua para uso doméstico, de ahí que se crearon y adaptaron depósitos para la conservación de este líquido vital, como puden ser filtros, tinajeros y de rechazo el mobiliario inserto o dependiente de él: lejas, entredoses, tapaores, jarreras, etc.

 

ORNAMENTACIÓN EN LA MADERA

Recortes y calados acapararon la ornamentación del mueble popular murciano. La talla a penas cuenta, se hacían solo trabajos de incisiones en la madera. Los temas decorativos especialmente a lo que se refiere a la marquetería consistían en espigas de gramíneas o cereales, ramos y umbelas o rosetas, les seguía en importancia los motivos geométricos: ruedas, dientes de sierra, polígonos estrellados, triángulos contrapuestos, etc. Menos abundantes eran los figurativos de tipo animal o antropomorfo, limitándose los primeros a cabezas de perro, gallo o pájaros y lo segundo a cabezas humanas de perfil. También eran muy corriente por lo general poner las iniciales del propietario del mueble, bien en incisiones, en calados de marquetería, o siluetados con clavos de cabeza plana.

Prueba de ello son los muebles populares murcianos que se están localizando en toda nuestra Comunidad y gran parte de ellos se pueden ver visitando el Museo Etnológico de la Huerta de Murcia, en Alcantarilla. También en la localidad murciana de Yecla y gracias a este gran interés por nuestros trabajos del mueble a nivel más industrial, hace ya varias décadas se creo la Feria del Mueble e Industrias Afines.

 

ARTESANOS DEL MUEBLE EN MINIATURA

También y con el fin de que no se pierda este tradicional oficio, hay artesanos que se encargan de buscar en casas rurales y de la huerta de Murcia este tipo de mueble tradicional con el fin de reproducirlo en tamaño natural para comercializarlo o para ser reproducido en miniatura como es el caso de Juan Lucas Mateo, que a sus 86 años cumplidos es un artesano investigador del mueble popular murciano que ha dedicado gran parte de su dilatado vida en recuperar estos trabajos y realizarlos para reproducirlos en pequeño formato, aunque no como oficio lucrativo, sino por el gusto trabajar estas piezas y conservarlas con el fin de tener su pequeño museo particular, exponerlas para que sean contempladas por el público o regalar la mayoría de estos, a personas conocidas y amigos.

Su historia laboral empezó desde muy joven al lado de su padre que era un gran ebanista cuyo taller se encontraba ubicado en la murciana calle de Vitorio, 16, en este obrador fue donde Lucas hizo sus primeros contactos con el oficio de la madera, ya que ayudaba a su padre en esta profesión, aunque no era su fuerte la delicadeza con la que trabajaba su progenitor, a él le gustaba más armar y desarmar muebles, Juan acudía al colegio a la vez que ayudaba en las tareas de ebanistería casi a la fuerza, hasta que llegó la Guerra Civil Española en el año 36 y fue hecho preso por encontrarse en el bando republicano y fue trasladado a Cáceres donde ingreso en la Plaza de Toros de esta localidad que la había habilitado como campo de concentración, hasta conseguir la libertad más tarde al comprobar que Lucas no había tenido delito de sangre, al volver de nuevo a Murcia, continúo en el oficio de su padre, armando y desarmando muebles, ya que la fornituras no le gustaban mucho hasta que le toco la hora de irse a cumplir con el servicio militar.

 

INGENIERO EN LA MILI

Lo anecdótico de esta fase de la vida de Lucas fue durante su servicio militar, ya que le tocó Melilla para hacer la mili y lo destinaron al Cuartel de Ingenieros, su padre se puso muy contento y se lo comunicó a todo el mundo y claro a Juan lo felicitaron por la suerte que había tenido, ya que creían que sería algo señorial y la sorpresa para Juan Lucas fue cuando llegó al cuartel de esta provincia española en África, lo primero que le dieron fue un pico y una pala para que empezase ha hacer zanjas y así estuvo hasta que pudo conseguir realizar unos trabajos de carpintería para uno de sus superiores y presentarse para hacer el curso de cabo con el fin de dejar definitivamente el pico y la pala, que de no haber sido así hubiese estado haciendo agujeros durante tres años y medio que le toco a Juan hacer de servicio militar, al licenciarse volvió a trabajar no de mucho agrado en el negocio del padre y un amigo de la familia le propuso que se presentara a una convocatoria que había salido para cartero y él sin pensarlo se presentó y consiguió una de las plazas, abandonando de momento el oficio paternal, aunque no del todo ya que por las tarde y de forma de alivio para su progenitor le echaba una mano en el taller familiar.

 

DE LA MADERA A LA CARTA

Aparte de cartero también se dedicó a realizar trabajos de carpintero en correos ya que le dieron el encargo de hacer diversas mesas y cada una de ellas tenía el nombre de una provincia española y Lucas no pudo cobrar estos trabajos hasta que no llegase a la de Murcia. Al morir su padre, Juan Lucas fue el heredero de toda la herramienta que su progenitor poseía y fue entonces cuando empezó a darle sentido a su primera profesión empezó a fijarse en los muebles de nuestra huerta y aprovechando la herramientas los reproducía en miniatura, muebles populares antiguos, afición que le ha pasado a su hijo José y a sus 86 años ha podido inculcar también a sus nietos Antonio y José, jóvenes que tienen de profesión policía nacionales, Lucas ha podido llegar a tiempo de enseñar su afición artesana a su cuarta generación de artesanos de la madera y con esto tiene asegurado su continuidad, ya que sus nietos son sus verdaderos herederos de este singular oficio artesano, que realizan por vocación más que por lucrarse y de esta forma no dejar morir este añejo trabajo que fundara su bisabuelo.

Son muchos los muebles populares que este artesano ha realizado desde que se ha dedicado a estas miniaturas son numerosas las cunas, camas, sillas, mesas, mesas de camilla, arcas, tinajeros, plateras, jarreras, lavabos, carretones, etc, y que ha presentado en diversas exposiciones, sus piezas por su tamaño ha sido expuestas todas ellas en vitrinas, de todos estos trabajos que ha realizado por la que siente más predilección, orgulloso y mas contento está el haber realizado un antiguo carro de arriero al cual le ha puesto hasta el último detalle.

José María Gómez Toro

(Maestro Mayor del Gremio Regional de Artesanías Varias)