Pregón Artesano 2009


PREGON A LA ARTESANIA 2009

Por don Antonio Avilés Soriano

 

Presidente de la Federación Regional de Peñas Huertanas

 

VUELVE DONDE SIEMPRE EL SENTIMIENTO. VUELVE LA LUZ. VUELVEN , SI ES QUE ALGUNA VEZ SE FUERON DE NUESTROS CORAZONES, LOS LATIDOS TRASCENDENTES DEL ESPIRITU QUE TENSAN LA VIDA. SE MANIFIESTA EL AMOR A MURCIA. Y AHORA ES EL MOMENTO DE ACEPTAR NUESTRA HERENCIA, DE PROCLAMAR NUESTRA IDENTIDAD Y DE EXPRESAR DE VIVA VOZ NUESTRA CONVICCION Y NUESTRO GOZO. ENSALZAMOS Y PREGONAMOS LA FIESTA DE NUESTROS ARTESANOS COMO VERDADEROS CONTINUADORES DE LAS TRADICIONES DE UN PUEBLO COMO EL NUESTRO Y QUE HAN HECHO, DE SU MAESTRIA Y SU SABER, EL MEDIO DE SALIR ADELANTE EN SUS ECONOMIAS CON UNA ENTREGA Y UN SACRIFICIO SIN LIMITES A FAVOR DE LOS DEMAS. PARA QUE NO SE PIERDA, PARA QUE NO DESAPAREZCAN ESTAS VIEJAS ARTES UNIDAS INDISOLUBLEMENTE AL ALMA DE UN PUEBLO COMO EL NUESTRO.

En el inicio mismo de este pregón, la gratitud ante el esplendido e inmerecido regalo que se me ha hecho con esta honrosa encomienda; por confiar en mí; por permitirme en esta ocasión, en nombre de todos los que presentimos con fuerza y con enorme emoción la celebración de estas jornadas dedicadas por entero a nuestros artesanos.

Gracias querido amigo José Mariah Gómez Toro, Maestro Mayor del Gremio de Artesanías, por haberme elegido y por haber querido que mi torpe voz sea la que, este año, ensalce la labor y el trabajo de todos vosotros.

Sin duda, embargado por la alta responsabilidad, no atino a decir cuanto deseo. No soy tampoco un hombre de letras, bien que me conocéis y por tanto, ya os digo, que voces mucho mas autorizadas que la mía serian capaces de llevar a cabo esta hermosa misión mucho mejor que yo sin duda.

Ahora bien os voy a hablar, os hablo, con el corazón. Con el alma. Como el enamorado que soy de Murcia, su huerta y sus tradiciones. Como aquel niño que fui y que jugaba a hacer procesiones con los santos de los hileros. Aquel niño que se crió y creció rodeado de objetos cotidianos y que salieron todos de los talleres artesanos de aquella Murcia que se nos fue para siempre.

Ese es quien os habla esta noche. El que se desnuda ante vosotros para mostrarse tal cual es: un hombre sencillo y huertano que declara su amor sin limites a la huerta que le dio la vida.

A vosotros, queridos amigos, que mantenéis viva y latente una tradición de siglos y que hoy, adaptándoos incluso a las nuevas tecnologías, mantenéis fieles y constantes en una producción que nos enorgullece a todos y que hace mas grande, todavía, a nuestra hermosa Murcia.

El hombre es mas humano cuando es asequible a la ternura, al sentimiento y a la emoción; y quien es capaz de conmoverse en suma ante la hermosa visión de la sonrisa feliz de un niño, ante la belleza de una puesta de sol por el viejo Malecón e incluso entusiasmarse ante una hermosa obra de arte como la que sale habitualmente de vuestros talleres, es capaz de sentir y amar algo tan nuestro como es la labor callada y silenciosa que, en la mayoría de los casos, se realiza en la soledad del taller artesano de donde emanan verdaderas obras de arte.

¿Quién no se ha emocionado ante la ternura de un pastorcillo del Belén? ¿Quién no se ha sonreído al ver esa diminuta figurilla que forma parte de un conjunto inigualable llegadas las fiestas navideñas? ¿Quién es tan insensible como para no deleitarse ante una fuente de barro cocido, una jarra de novia o un arca de madera como aquella que usaron nuestros mayores?. ¿Quién no ha valorado la luz que entra en infinidad de sitios y lugares filtrada por la vidrieras de los talleres artesanos de Murcia? ¿Quién no ha sentido la caricia de una Jamapa o un hermoso cobertor cubriendo nuestros lechos? Es Murcia y son sus costumbres y tradiciones.

Por cierto que llegados a este punto, este humilde pregonero, no puede olvidar el gran acontecimiento que estamos viviendo, cuando la ciudad y la huerta se cubren de flores en esa hermosa exaltación a Mayo que los hombres y mujeres de la Federación de Peñas Huertanas que me honro en presidir realizan año tras año para que no se pierda esta hermosa y piadosa costumbres de ensalzar las glorias de la Virgen Madre llegadas estas fechas tan señaladas en el calendario emocional de los huertanos.

“Estamos a treinta de abril cumplido y mañana, entra Mayo de Flores vestido”.............. Así rezan las primeras estrofas de nuestros mayos que anoche cantaron por nuestras calles y plazas en una manifestación incondicional de Amor a María y de publico reconocimiento de nuestra Fe. Tradiciones seculares que este pueblo murciano renueva día a día.

Por eso cuando me ofrecisteis ser el pregonero de vuestra fiesta artesana, aparte de la satisfacción que me causó tan alta distinción, a la misma vez sentí el eterno agradecimiento de quien siendo huertano de toda la vida, huertano de Santiago el Mayor, ha tenido y tiene una completa vinculación con las tradiciones de esta tierra.

Recuerdo esta noche, como si hubiera sido hoy mismo, aquellos “santicos” que llevaban los hileros, imágenes artesanas salidas de los talleres huertanos y hechas con el barro de nuestros huertos, aquellas imágenes que, en puertas de Semana Santa, se convertían en improvisadas obras de arte, como si Salzillos se trataran, para colocarlas sobre unas tablas, decorarlas con flores de la huerta, y “sacar los pasos a la calle” copiando la costumbre de nuestros mayores a los que imitábamos. A cambio dos reales, algunos “perros gordos” o en su defecto, en un acto magnánimo sin parangón, una peseta. Con ese dinero comprábamos mas cosas todavía para seguir en el arreglo y mejora de nuestro paso. Aquellas figuritas que salían del humilde taller artesano. Como esas otras del Belén que, llegada la Navidad , montábamos en nuestras casas con ilusiones renovadas. ¿Quién no recuerda el celebre nacimiento del Huevo Frito? ¿Aquellas otras imágenes que, incluso, tenían paticas de alambre debajo del barro para dar mas cuerpo y consistencia a la figura?

El barro de nuestra Murcia convertido en obra de arte gracias a vuestro sacrificio, vuestro trabajo y vuestra ilusión y entrega.

Pero no fueron solo esos detalles. Tengo que recordar los platos, las jarras, las fuentes de lo que llamábamos “loza” y que delicadamente decorados eran elementos indispensables en nuestras mesas hasta que, muchos años después, llegara a nuestras mesas en una autentica invasión los celebres “Duralex” que, desde Francia, pretendieron acabar con la hermosa hegemonía del barro murciano, pero no lo consiguieron ni lo conseguirán nunca por mucho que lo intenten desde luego.

O aquellos otros utensilios domésticos que, a fuerza de verlos continuamente y utilizarlos, apenas dábamos valor. Pero esta noche viene a mi memoria el viejo cofre donde, la abuela, guardaba sus tesoros junto al humilde ajuar de la juventud perdida. O en aquellas otras casas huertanas donde era imprescindible la presencia del arca. Vieja arca donde se guardaba todo y donde, incluso, convivían en perfecta armonía los cobertores de ganchillo, las sabanas bordadas del ajuar, y la bandeja de mantecaos y tortas de pascua en las jornadas navideñas… y para hacerlas, para realizarlas, las artesas.

Hermosos utensilios de madera que lo mismo se utilizaban para amasar los dulces navideños que para elaborar los embutidos de la matanza. La Artesa , otro elemento indispensable en los hogares huertanos y que salía, como tantos otros, de los humildes artesanos que se dejaban media vida en su realización y venta.

Pero no era esto solo, únicamente, lo que llama nuestra atención en esta noche de pregones. También estaba el Cristal donde por cierto, en Santiago el Mayor, todavía hoy se conservan talleres que elaboran autenticas maravillas en ese delicado material como es el cristal.

Y las labores de tejido: jarapas, cobertores, colchas, cortinas y edredones….. Mil y un taller repartidos por todos los rincones de esta vieja tierra nuestra donde, de generación en generación, se ha ido transmitiendo ese viejo saber al que pocos alcanzan y que heredados de padres a hijos se ha ido desarrollando con mayor ilusión si cabe de generación en generación.

De ahí mi contento y mi alegría por poder expresar esta noche el inmenso agradecimiento que siento y sentimos los huertanos de toda la vida a vosotros los artesanos que habéis hecho posible el renovado milagro de la permanencia inalterable de nuestras tradiciones mas profundas y hermosas.

En una velada como la que estamos viviendo, en una noche donde la música se hace mística oración que pregona por las cuatro esquinas del centenario caserío murciano que los hombres y mujeres de esta tierra nuestra, nos alegramos y nos congratulamos por el triunfo de la Resurrección. Por la victoria de la Luz sobre las Tinieblas de la Muerte. Por las glorias que alcanzamos gracias al supremo sacrificio del Hijo del Hombre. En la noche de los Mayos que mejor regalo para este huertano de toda la vida que poder cantar a los cuatro vientos su amor a Murcia, a sus gentes, a sus tradiciones y costumbres.

Murcia tierra huertana y labradora.................. Tierra con sabores, colores y olores que hablan constantemente del trabajo de los hombres para luchar, hoy por hoy, contra una sequía a la que nos tiene abocados, desde tiempos inmemoriales, el escaso caudal del viejo río Segura que, pese a los continuos trasvases del Tajo, no son suficientes para que el huertano pueda seguir sacando provecho a nuestras privilegiadas tierras. Tierras donde el barro cobra vida propia para dar forma a los sueños mas deseados. Tierra agradecida donde las haya que nos da siempre el ciento por uno.

Por eso y como homenaje a aquella huerta que se nos fue para siempre, pero que permanece viva en el recuerdo, hemos escrito estas palabras de exaltación a la huerta y los artesanos, donde hombres y mujeres rinden homenaje al hermoso rito del trabajo........... El más preciado de los legados que les fue entregado de manos de sus padres y de los padres de sus padres.................... y así siempre. De generación en generación.

Por eso, en esta noche de libertades y proclamas, me permito animaros a continuar en la lucha. A seguir adelante. A procurar que no desaparezca nunca esta hermosa profesión que ejercéis día a día y que es, aunque a veces no se sepa, motor de la economía de la Región de Murcia. Vuestro esfuerzo, vuestro sacrificio, vuestra entrega hace el milagro de renacer cada vez de sus propias cenizas y crear puestos de trabajo y riqueza precisamente ahora, en estos tiempos, cuando la crisis a todos nos acobarda y nos tiene atrapados entre sus garras. No corren buenos tiempos para la economía, desde luego, pero no es menos cierto que el murciano siempre ha sido emprendedor y siempre ha sabido salir adelante como pocos lo han hecho.

¿Cuántas veces la huerta ha quedado destrozada bajo el agua desbordada del río? Pues una y mil veces que haya pasado eso, una y mil veces los huertanos se han levantado, han sacado pecho y han salido adelante renaciendo de sus propias penurias. Algo parecido ocurre hoy. No es una riada, es un torrente de despropósitos mundiales que nos han sumido en una crisis económica de las mas duras que hemos tenido pero, sin embargo, estoy seguro de ello, vosotros sabréis salir adelante y tendréis el arresto y coraje suficiente para hacer frente a todo esto y luchareis para que no desaparezca nunca por nunca estos hermosos trabajos que lleváis a cabo y que han dado justa y merecida fama al nombre de Murcia.

Esta Región, lo sabéis mejor que yo, tiene nombre en todos los rincones del mundo gracias a su artesanía que ha llegado a lugares insospechados. La artesanía murciana es nombre y sello mas que suficiente de calidad como para dejar, ahora precisamente, que toda esa labor de siglos, esa labor que viene desde las épocas medievales cuando los gremios, caiga ahora en saco roto y se pierda o desaparezca.

Se que eso no lo vais a consentir vosotros nunca. Se que no vais a dar lugar a ello y yo, esta noche, os animo para que sigáis adelante en esa hermosa tarea de engrandecer a esta bendita tierra que nos ha dado la vida.

Pensad que Murcia lo merece todo y que el trabajo, muchas veces, heredado de vuestros antepasados tampoco merece caer en el olvido.

Seguid luchando. Seguid trabajando. Seguid llevando a cabo vuestra extraordinaria labor y todo sea por Murcia y para Murcia.

Muchas gracias por la atención que me habéis prestado.