PREGÓN A LA ARTESANÍA 2012

Por el Alcalde de Bullas, D. Pedro Chico Fernández

Con el saludo a las autoridades aquí presentes, al Maestro Mayor del Gremio de
Artesanías Varias, D. José María Gómez Toro, a su Junta Directiva, a todos los
Artesanos y asociados del Gremio, amigas y amigos aquí reunidos,

Inicio esta glosa a la Artesanía de nuestra Región, agradeciendo en primer lugar la
designación del Museo del Vino de Bullas como “Artesano del Año 2012” y, que yo
como Alcalde recibo, con el mayor de los placeres, en representación del Ayuntamiento
de Bullas que es, en última instancia, el propietario y patrocinador de esta institución
museística, y ejerce, a su vez, de garante de su buen y perfecto funcionamiento.

Sinceramente, cuando en un primer momento recibí la noticia de nuestra designación,
no pude por menos que sorprenderme y preguntarme ¿cómo y en qué medida puede un
museo considerarse artesano del año? Pero después de analizar y repensar la cuestión,
enseguida descubrí que hay razones suficientes para relacionar el trabajo que
desempeña un museo con el mundo de la artesanía. Pues un museo no es otra cosa que
un centro que trabaja constantemente por recuperar, conservar, investigar y difundir el
patrimonio cultural; y lo que un museo alberga no es otra cosa que el resultado de la
historia producida por las manos de los seres humanos.

El museo es el intérprete de la historia; alberga toda la cultura (material e inmaterial) de
los oficios artesanales. Sin ir más lejos, el trabajo en el campo, por ejemplo. No me
digan que no es un arte la plantación de un viñedo (bien sea marco real o a tresbolillo),

o las labores de la poda para modelar una vid equilibrada y preparada para dar los
mejores frutos, y qué me dicen de los vendimiadores, o de los bodegueros y los
toneleros, éstos últimos grandes artesanos de la madera y especialistas en aplicar
diferentes tostados al roble para añadir diversos toques aromáticos a los vinos de mayor
calidad.
Y no sólo en el mundo del vino, todo, absolutamente todo, se hacía antes con las manos.
El tallado de la piedra, la madera, el yeso o la escayola… todo eran oficios artesanales,
como también lo eran el trabajo de los molineros, aceiteros y los panaderos; así como
los herreros, alfareros, esparteros, alpargateros… Y, por supuesto, pintores, escultores,
belenistas… Cuando un oficio tradicional parece llegar a su fin, o lo consideramos en
vías de extinción, es en ese preciso momento cuando pensamos que hay que crear un
museo; un lugar donde poder recordar y considerar a las personas que durante
generaciones dieron forma a la gran cantidad de artilugios que hoy son merecedores de
su conservación y exposición. Y así surgen museos como el de la fiesta, el de los
bordados, de la música, del vino, de la huerta, de la minería, del aceite, del arroz… en
resumen, los museos son el mejor homenaje que se les puede hacer a los artesanos.


Pero, al mismo tiempo, me gustaría destacar que el galardón con el que hoy nos hacéis
merecedores no es sólo mérito nuestro, sino que es compartido con vosotros, con el
Gremio Regional de Artesanía. Porque yo lo veo también como un premio al trabajo en
equipo, a la colaboración entre ambas instituciones por organizar actividades que
valoricen la cultura en general y en el objetivo de procurar la conservación y
transmisión del patrimonio. Y ahí están las exposiciones que llevamos organizadas en
Bullas, en los últimos años, gracias al apoyo y colaboración de los artesanos que
conformáis el Gremio Regional de Artesanía. Sólo por citar algunas:

-“Bullas y parajes de Crianza”, con Emilio Villaescusa.

-“Los abanicos no solo son para el verano”.

-“III Centenario de Salzillo, murciano universal”.

-“El color del vino”.

-Así como diversas exposiciones colectivas de pintoras y pintores.

Ó las más recientes, como:

-“La Navidad Napolitana”, de Cayetano Gálvez.
-Y “Ermitas y hornacinas en miniatura”, de David Pascual (actualmente en vigor
en nuestra Sala de Exposiciones Temporales).

Y estoy seguro que esto no termina aquí. Sé de buena tinta que ya tenéis en la cabeza la
programación de nuevas exposiciones que pasarán por Bullas. Por mi parte, no va a
quedar para que podamos seguir colaborando en todo lo necesario para seguir
organizando conjuntamente exposiciones y cualquier otra actividad que tenga por
finalidad la protección y divulgación de nuestra herencia cultural.

No voy yo ahora a hablarles de lo que significan los gremios y el origen de los mismos,
los pregoneros que me anteceden, ya lo han hecho sobradamente y con mayor autoridad.
Sólo decirles que el espíritu de los gremios ha sido siempre el de aunar voluntades,
defendiendo causas comunes; permítanme que yo, aquí y ahora, me sienta integrado en
vuestro gremio, pues trabajamos juntos y perseguimos igualmente metas comunes. Por
eso, los que formamos y colaboramos con este gremio, nos sentimos unidos por los
valores de la colaboración, la solidaridad, la cooperación, la integración, la tolerancia, la
paz, la participación…

Y hoy celebramos la gran Fiesta Artesana, una fiesta que emana murcianidad, porque
hablamos de todas las sensibilidades artísticas y artesanales de personas que han
heredado o aprendido tradiciones que se reparten por los diferentes rincones de nuestra
querida Región. Es digno de elogio el trabajo que hacéis, sois nuestros mejores
embajadores, pues lleváis Murcia en vuestro corazón y el arte, y las ganas de crear, en
vuestras venas.

Hacer del arte y del trabajo artesano vuestra razón de ser, significa mantener viva la
llama de lo auténtico, de lo singular, de lo natural… En Bullas hacemos alarde de
nuestro lema “Bodega Natural”. En vuestro caso, sois las raíces que alimentan la
identidad de la Murcia de hoy, trabajadores y artistas, humildes y experimentados; sois,
en suma, los mejores representantes de lo podríamos llamar la “Murcia Natural”.


Por otra parte, me gustaría relacionar esta distinción, que hoy nos brindáis, con la
trayectoria que nuestro Museo del Vino lleva ya acumulada. Desde que se creó en el año
2003, han pasado por sus instalaciones (y aquí incluimos las exposiciones organizadas y
las visitas a la Casa-Museo de D. Pepe Marsilla) más de 140.000 personas. Son casi
nueve años en los que el Museo del Vino no ha dejado de organizar actividades de toda
índole; además de las exposiciones temporales, se programan cursos, seminarios,
jornadas, eventos de cata, actividades infantiles, conciertos, actividades del Día
Internacional de los Museos, Fiestas del Vino; contamos con la sede para la promoción
de la Ruta del Vino de Bullas, se organizan multitud de actividades en colaboración con
las bodegas de la D.O. Bullas y con el Consejo Regulador… Podríamos seguir pero este
muestrario es suficiente para catalogar a nuestro museo de centro dinamizador de
actividades y organismo plenamente vinculado con la sociedad; y, por ello, entiendo
que también es un mérito que habéis considerado a la hora de otorgarnos este premio.

Os puedo asegurar que este galardón se conservará celosa y convenientemente en
nuestro Museo y que servirá para recordar el espíritu de trabajo y colaboración existente
entre nuestras instituciones y que, hasta donde alcanza mi compromiso, os aseguro que
seguirá vigente todo el tiempo que esté en nuestras manos.

Así que, por mi parte, y en nombre del Museo del Vino y, por extensión, del
Ayuntamiento de Bullas, a quien represento, sólo me queda agradecer una vez más el
galardón concedido; y al mismo tiempo felicitaros en este vuestro gran día, el de San
José Obrero, en el día con mayúsculas de los ARTESANOS. Y yo os animo, desde aquí,
a que sigáis en vuestro empeño, aunando tradición y presente, transmitiendo
experiencias de padres a hijos, concienciando a la sociedad en la conservación de
nuestras tradiciones y valores. Sin duda, es grandiosa y encomiable vuestra labor.

Muchas gracias.