Pregón  a la artesanía  2017

Por José Francisco Ballesta Germán
Alcalde de Murcia

 

Hoy “ha entrado mayo, de flores vestido”, como cantaran ayer las gargantas de las gentes de  nuestra huerta durante el desarrollo de los tradicionales “mayos” en las calles y plaza de Murcia. Esta tierra que ya está sumergida en una eterna primavera de aromas y de sensaciones. Nuestra tierra acoge en su seno a artífices de las artesanías varias que están presentes en nuestra vida diaria a través de sus obras tocadas por la personalidad de los murcianos y adaptadas a nuestros oficios y dedicaciones.

El artesano es soñador en lucha permanente por dar a nuestros sueños almohadas de realidad. El artesano crea su propio mundo, un mundo interior que trata permanentemente de sacar al exterior por medio de su trabajo. Viaja constantemente de la fantasía y los sueños a la realidad cotidiana de recrear la belleza con sus manos y cuando logra representar en imágenes vuestros sueños y fantasías, se siente realizado y en armonía con la vida; de regreso a la realidad, se apresta a contribuir en la construcción de una sociedad alternativa que le permita crear y consolidar espacios donde el ser humano y la naturaleza sea su destinatario y protagonista, y la vida sea concebida, disfrutada y compartida en armonía con el bienestar material de nuestra sociedad.

La artesanía no alcanza la categoría de arte sino de arte útil o popular, heredera de unas destrezas y unas técnicas que adquieren el uso reiterativo.

Qué oficio tan familiar que se aprende y transmite de padres a hijos y de maestros a aprendices, por oposición al genio innovador de cada artista. Es el abecedario del arte lo que se aprende de joven en el taller bajo la férbula de un maestro. Y muy lejos, por detrás, imitando a los otros, ese recurso más bien miserable “la maña” que queda bien lejos del artesano.

Prestigiosas manos que modelan el barro y hacen tallas de madera. Manos con las que fraguáis el acero o trabajáis el cuero y la piedra. Manos son la fuente de cuantas aventuras, realizadoras de ideas y creadoras de artesanía. Las manos del artesano no tienen ni tiempo ni edad, son manos creadoras

Oficio que trae herencia de siglos, dedicación de las más admirables personas de nuestra historia y que dedicáis al patrón de esta asociación cultural.

En este día de San José Obrero, patrón de los Artesanos, Día del Trabajo, qué mejor motivo que ensalzar y celebrar la figura del artesano o artesana, que con cuidado, mimo, detalle y paciencia crea cada día un nuevo elemento distinto y similar a la vez, de aquello que atesora en su corazón, y transforma con sus manos.

La Sagrada Escritura dice que José era artesano que trabajaba en servicio de sus conciudadanos, que tenía una habilidad manual, fruto de años de esfuerzo y de sudor.

Bien podríamos decir que San José era murciano, un artesano humilde, bueno, sencillo, acogedor, entregado, bondadoso… propio del carácter de las gentes de nuestra tierra. Por eso,  San José Artesano es una devoción íntimamente relacionada con la Región de Murcia, pues en algunas localidades existen barrios y parroquias dedicadas a esta advocación.

Esta devoción se hace presente en Murcia gracias al Gremio Regional de Artesanías Varias que mirándoos en vuestro patrón ofrecéis vuestra labor y vuestra profesionalidad.

La artesanía es el arte que nace de la libertad de crear y expresa lo que guardan en su corazón manos nobles, manos que elaboran, manos que dan belleza, manos que transforman sentimientos en materia estética. Una belleza que supone la afirmación positiva de la creación.

Por eso, para mí es un orgullo compartir este día con tanta, tanta buena gente que ha hecho de su creatividad y emotividad una forma de vida que consiste en mantener la memoria, las tradiciones, adaptándolas a los tiempos modernos y consiguiendo transformar aficiones y devociones en trabajo, futuro para os más jóvenes y esperanza para muchas familias.

Murcia es tierra de artesanos, es cuna del “Belén”, por eso tenemos el deber de establecer criterios que ayuden  a preservar, conocer y divulgar los valores de la cultura tradicional presentes en la artesanía, tanto en sus especificaciones técnicas, como de su organización y participación social, a la razón, de que tales valores, no solo forman parte de nuestra identidad nacional, regional y municipal sino que la artesanía popular fundada debidamente sobre estos valores, es un modo de vida valido para densos sectores de nuestra población que participan en su producción y consumo.

Un buen artesano es aquel que puede hacer con sus manos y bien despierto lo que el común de las personas realizan mientrasduermen –soñar-.