CELEBRES INDUSTRIAS ARTESANAS DE LA REGION DE MURCIA

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ROMERO Y HERNANDEZ, UN ALFAR CENTENARIO EN TOTANA

 

“Totana, ciudad alfarera”, como la denominó el Gremio Regional de Artesanías Varias en su día a esta ciudad, de esta forma es como se conoce actualmente a esta localidad del Valle del Gadalentín, por su tradición de hacer piezas de barro artesanalmente en torno de pie hasta no hace mucho tiempo, hoy en día la mayoría de estas maquinas se mueven por electricidad, atrás quedan ya la forma rudimentaria de trabajar los alfareros de Totana, hoy por hoy, el trabajo para estos artesanos es mucho más cómodo y llevadero.

Totana goza de ser ciudad desde 1918, concedido este privilegio por el rey Alfonso XIII, con el gran apoyo del general Angel Aznar y Butigieg. Esta ciudad se encuentra situada en la Carretera Nacional 340 entre las localidades de Alhama de Murcia y Lorca la carretera a su paso por esta población en dirección a Andalucía parte en dos esta localidad; no hace muchos años fue inaugurada también la Autovía del Mediterráneo con el fin de agilizar el paso de camiones de mercancía pesada y donde también hay una salida que se puede acceder a ella. Totana tiene de extensión 287´7 kilómetros cuadrados, limita esta ciudad con las poblaciones de Alhama de Murcia, Aledo, Mazarrón y Lorca; su población actualmente es de más de 25.000 habitantes, gracias a la emigración que esta población esta soportando desde esta última década, ya que Totana se ha convertido en el paraíso para trabajar de magrebies e hispanoamericanos principalmente de Ecuador; cuenta dentro de su municipio con las pedanías de Paretón, Cantareros, Raiguero, Labor, Mortí y parte de Sierra Espuña.

La historia de Totana se encuentra muy ligada a la de la Villa de Aledo, ya que los moradores de esta ciudad la mayoría son descendientes de aleanos que tras quedar en deshuso la fortaleza militar de esta villa por la conquista de Granada, esta localidad dejó de ser importante y la mayoría de los habitantes de la Aledo se trasladaron a Totana dado a sus óptimas cualidades ya que la climatología, la tierra y la comunicación era mucho mejor. Aunque para encontrar sus verdaderos orígenes hay que remontarse a la Prehistoria, por los restos arqueológicos que se han encontrado en su término municipal. Fue en el periodo Eneolítico cuando tuvo lugar las primeras explotaciones de la tierra y la primera comunidad humana como lo demuestran los yacimientos de La Bastida, Antiguarejo, Anchura, Blanquizares y Lebros, entre otros.

 

ALFARERIA FUNDADA EN 1862

Según el Anuario General de España, de 1934, en Totana habían seis talleres de alfarería: Francisco Alcaz, Ignacio Bellón, Hipólito Bellón, Agapito Tudela, Alfonso Tudela y León Tudela, estas son por lo visto los alfares censados pero bajo mi punto de vista considero que tiene que haber algún error ya que me costa que en estas fechas habían algunos más que han sido omitidos. Como el taller de Romero y Hernández, S. L., añejo taller artesano que hoy nos ocupa dentro de esta sección de “Célebres industrias artesanas de la Región de Murcia”, alfar este centenario que fue fundado en el año 1862 por Pedro Hernández.

Taller este que se encontraba en el lugar donde desde un principió nació esta industria artesana como es La Rambla de Totana, en este lugar fue trasmitido esta industria familiar de padres a hijos, Pedro Hernández su fundador le entrego el testigo a su hijo Nicasio Hernández Cánovas y este enseñó el oficio a su heredero Pedro Hernández Cánovas y a este le sucedió su hijo Andrés Hernández Aledo, que junto con sus cinco hermanos: Andrea, Nicasio, Pedro Antonio, Jesús y Andrés, aunque haciendo muchos equilibrios están consiguiendo hacer del taller familiar una gran industria alfarería, la añeja alfarería de La Rambla se quedó antiguada y pequeña para las pretensiones de sus nuevos propietarios y hubo que modernizar y trasladar esta alfarería a un lugar de tránsito donde pudiesen ofrecer su fabricado a la vez que al por mayor, también al público en general, y decidieron cambiar de ubicación y se trasladaron en 1976 a la Carretera Nacional 340, en el kilómetro 620, con el fin de aprovechar el turismo que transitaba con dirección a la Comunidad de Andalucía, aunque ahora se ha visto mermado sensiblemente este negocio familiar al desviar el tráfico por la nueva Autovía del Mediterráneo.

 

SOCIEDAD LIMITADA ENTRE CINCO HERMANOS

Ya en esta alfarería nueva se fundó entre los cinco hermanos una sociedad limitada y se ampliaron los departamentos, montando una gran tienda de cerámica la mayoría de ella elaborada por el propio taller y regentada por Andrea, donde directamente se vende el producto al detal a la vez también que sirve de gran muestrario para el cliente al por mayor. Se amplió también la alfarería con varios tornos eléctricos más donde trabajan los hermanos Nicasio, Pedro Antonio, Jesús y Andrés expertos alfareros que han venido realizando todo tipo de trabajos artesanalmente desde la legendaria tinaja que esta familia de alfareros han sido grandes expertos en su elaboración hasta su desuso, ya que estas gigantes piezas de alfarería eran utilizadas hasta mediados del pasado siglo para conservar el agua para beber en casi todos los pueblos y pedanías de la Región de Murcia, hasta que la modernización ha conseguido llevar el agua a través de cañerías a casi todos los rincones de España, quedando esta centenaria y murciana y ancestral pieza sólo para decoración de jardines,

Hoy en día, Romero y Hernández S. L., realizan todo tipo de alfarería, tanto vidriada y decorada, para usar como elemento para el hogar o decoración del mismo, también son grandes expertos en la elaboración de murales cerámicos, así como piezas en barro cocido destinada mayoritariamente para decoración de patios y jardines, estos trabajos de alfarería tradicional son muy solicitados por clientela habitual aunque su fuerte está en la exportación de estas piezas al resto de España y fuera de ella, hasta ahora están mandando a varios países de la comunidad europea, teniendo como cliente principal a Dinamarca aunque también tienen varios contactos con Japón, aunque en honor de la verdad en estos últimos años, se ha mermado considerablemente la demanda de estas piezas de alfarería.

 

COMPETENCIA Y CRISIS EN EL SECTOR

Este taller artesano está sintiendo una gran crisis estos últimos años por la intrusión y competencia con varios países asiáticos e hispano americanos, que ofrecen la mercancía más barata y claro la competencia es mayor ya que los alfares murcianos tienen más cargas sociales que la competencia y es una lucha constante la que tienen que mantener estos alfareros diariamente. Debido principalmente a esta crisis que atraviesa el sector, dos de los cinco hermanos asociados han optado por abanar el negocio, familiar, Nicasio ha pedido la jubilación y Pedro Antonio ha montado una joyería, trabajo diferente al que sus antecesores le enseñaron y Andrea está de baja laborar, sólo quedan Jesús y Andrés y por vocación el hijo de este último Pedro José que es la esperanza de mantener viva esta empresa centenaria, aunque a su padre le hubiese gustado muy a pesar suyo de que se hubiese buscado otro oficio, ya que no quiere para su hijo el futuro tan oscuro en este sector que está viendo venir Andrés Hernández.

Últimamente y debido a la crisis del sector, esta empresa artesana se ha centrado más, sin abandonar la realización de piezas tradicionales, en la elaboración de pavimento cerámico, dirigido más para las promotoras y constructoras de chalet y viviendas, con el propósito de probar de alguna forma si se puede mantener esta empresa centenaria abierta al público con estos fabricados, ya que la continuidad de esta tradicionales alfarerías de nuestra comunidad, esta en peligro de desaparecer, por falta de ayudas por parte de la Administración murciana y lo que necesitan estas empresas tradicionales de la Región de Murcia es que se le apoye y les ayuden económicamente a mantener este sector que tanto prestigio ha dado a la Comunidad de Murcia, no vasta con que se le pongan centros tecnológicos ni centros de artesanía, sino lo que cuesta mantener estos centros se invertieran directamente a estas empresas artesanas, en abaratar seguridad social, iva y tantas otras muchas cargas sociales con las que tienen que enfrentarse el artesano día a día en este sector de nuestra Región.

 

José María Gómez Toro

(Maestro Mayor del Gremio Regional de Artesanías Varias)